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Cómo leer etiquetas

Cómo leer etiquetas

Cómo leer etiquetas

Aprender a leer la etiqueta de un producto a veces puede no resultar sencillo y sin embargo es más importante de lo que pensamos. Os proponemos este post para intentar aclarar todas las dudas y convertiros en consumidores responsables, con el conocimiento suficiente como para seleccionar los productos más naturales y acordes a nuestras necesidades.

Actualmente en España, el etiquetado de los productos está regulado por el Real Decreto 1599/1997, de 17 de octubre de 1997, sobre productos cosméticos, que indica que deben contener obligatoriamente la siguiente información.

1. Denominación del producto.

2. Identificación del fabricante o distribuidor.

Datos relativos al fabricante o distribuidor para productos importados; nombre y domicilio social.

3. Contenido neto.

Cantidad de producto en peso o en volumen. No será obligatorio para los envases menores de 5 gr o 5 ml y para las muestras gratuitas

4. Fecha de caducidad o PAO (Period After Opening). 

Entendiéndose como tal el plazo después de su apertura durante el cual puede utilizarse sin ningún riesgo para el consumidor.

5. Particularidades de empleo.

6. El numero de lote de fabricación. 

7. País de origen. 

En caso de tratarse de productos cosméticos fabricados fuera de la UE.

8. Función del producto. 

Salvo si se desprende de su presentación.

9. Lista de ingredientes. 

En orden decreciente de cantidad y expresados en su denominación INCI (International Nomenclature of Cosmetics Ingredients) tal y como figuran en el inventario de ingredientes cosméticos adoptado por decisión de la Comisión Europea.  No será necesario que se especifiquen las impurezas contenidas en las materias primas empleadas, las sustancias utilizadas en las cantidades estrictamente indispensables como disolventes o soportes de los compuestos perfumantes o aromáticos.

10. Datos de contacto.

Se añadirá un teléfono de atención al consumidor, dirección de correo electrónico o pagina web a la que los consumidores puedan dirigirse para obtener la información relativa al producto que necesiten.

Hasta aquí todo parece bastante razonable y sencillo de entender, sin embargo hay excepciones que los fabricantes pueden usar para dar cumplimiento a estos puntos. 

Por ejemplo, si todo el contenido no entra en las dimensiones del producto, parte de estos campos pueden ser recogidos en el embalaje. Lógico. Pero esto implica que tengamos que leer dos fuentes distintas para obtener toda la información y con ello que quepa la posibilidad de que parte se pierda. Además, no necesariamente todos los ingredientes tienen que aparecer recogidos ya que la normativa en vigor permite la exclusión de uno o varios ingredientes de la lista, si así lo solicita el fabricante alegando cuestiones de confidencialidad. Y si a todo esto le añadimos que la publicidad puede complicarnos aún más la labor con términos que evoquen lo que realmente no es… casi es un dogma de fe estar seguro de que el producto que vas a comprar, realmente lleva lo que indica su etiqueta.

Como ya os comentamos en el artículo anterior Conoces las diferencias entre ecológico, natural y orgánico? algunos productos se publicitan como naturales y presumen de contener cierto vegetal o fruta en su composición.  Pero nunca des por hecho que es así. Siempre debes echar un vistazo a su lista de ingredientes para ver en qué posición se encuentra el vegetal o fruta que publicita el producto, es probable que en ocasiones lo encuentres al final de la lista, lo que demuestra que la cantidad que contiene de ese ingrediente es mínima. 

Un ejemplo sería esta crema de marca blanca de una cadena de supermercados. Se comercializa como hidratante corporal gracias a su contenido en aceite de oliva. No tenemos más datos, así que podríamos pensar inicialmente que no es un producto 100% natural, que tiene algo de química, pero que la mayor parte de su contenido será Aceite de Oliva, ¿no? Bueno, pues fijémonos en sus ingredientes: no solo el aceite de oliva (Olea Europea Oil)(2) se encuentra en la 13ª posición, sino que además tiene mayor proporción en manteca de karité (Butyrospermum parkii butter extract) (1) ya que este se encuentra por delante en la lista de ingredientes.

Ej. Crema corporal “rica” en aceite de oliva

Este otro producto se comercializa como crema de manos cuyos ingredientes activos son la Alantoína, Karité y Vitamina E. Os hablaremos más detenidamente sobre la composición de una crema en otro post, pero a modo de resumen; los principios activos de un cosmético son aquellos que aportan la eficacia del producto. Pues en este caso se encuentran, ni más ni menos, en las posiciones (8), (12), (15) y (19); última!!!…..Poco puede aportarte como principio activo si antes encontramos todos los demás ingredientes del mismo!!!!

Ej. Crema de manos “rica” en alantoina, karité y vitaminaE.

La Reglamentación europea sobre la lista de ingredientes permite que se nombren dentro de un mismo producto todos sus ingredientes bajo nomenclaturas diferentes, con lo cual a veces es necesario ser un experto en química para tener claro lo que vamos a comprar. Por regla general, debemos buscarlos bajo su forma común. Ej. Manteca de Karité debería aparecer como Butyrospermum Parkii. 

        Pero bueno, no todo iban a ser malas noticias….. en primer lugar, todos los productos que os ofrecemos en La Mimateca ya han sido seleccionados por su calidad y contenido por nosotras, además en la ficha de cada uno podeis encontrar una pestaña con todos los ingredientes (INCI) así como los consejos de uso y aplicación que indican los fabricantes. Y por otro lado, os dejamos algunos trucos que debéis tener siempre en cuenta:

1 – Afortunadamente, los ingredientes ecológicos suelen aparecer marcados con asterisco, lo que nos permitirá fácilmente tener una idea global del contenido ecológico del mismo. 

Ej. Crema facial Yeidra

2 – Y si el producto tiene algún tipo de certificación natural y/o ecológica, entonces ya lo tienes hecho!  Ya que la mayor parte de estas certificaciones obligan a que los productos que las portan incluyan de manera visible el porcentaje de productos naturales y/o ecológicos sobre el total del producto y tienen prohibidos en la fabricación algunos de los ingredientes que debes evitar a cualquier costa. Os hablaremos con mayor profundidad sobre certificaciones en distintos post, pero podéis encontrar un pequeño resumen en nuestro apartado de sellos y certificaciones

            Y hasta aquí nuestra primera clase sobre etiquetas. Esperamos haber aclarado algunas de vuestras dudas y haberos echado una mano a entender cómo leer una etiqueta! Pero tranquilos, volveremos con más detalles.

Comments (2)

  1. Avatar

    ¡Súper interesante! Hay que andarse con mucho ojo para que no nos engañen, y los etiquetados no ayudan, sino todo lo contrario. Así que genial aprender un poco más sobre cómo leerlos!

    Isabel

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